En su afán por posicionarse como candidato presidencial para el 2011, por estos días, el Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, dedica gran parte de su tiempo y energías en tallar fuerte en el affaire Redrado-BCRA-Gobierno nacional-Oposición-Fondos Buitre.
Desde Comunas en Red, varias veces nos permitimos sugerirle al hijo de Franco que, más allá de sus deseos y aspiraciones políticas a futuro, también recuerde que está al frente del Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este sentido, “estaría bueno” (como tanto les gusta decir a los chicos y chicas PRO), que Mauricio se arremangue y haga algo para mejorar la desastrosa situación en que se encuentran la salud, la educación, las viviendas y un largo etcétera de temas de la Ciudad que él gobierna.
Sin embargo, considerando la ignorancia supina y la ideología del personaje en cuestión, desear que Macri haga algo por la ciudad tiene sus riesgos. Porque pueden ocurrir cosas como la ayer, cuando el hijo de Franco vetó cuatro leyes fundamentales para la defensa de los Derechos Humanos, que habían sido aprobadas a fin de año por la Legislatura porteña.
Por eso, a la luz de este tipo de decisiones, los ciudadanos porteños nos sentimos en una encrucijada y no sabemos si no sería mejor que Macri siga con su jueguito presidencial y se olvide de la Ciudad.
Desde Comunas en Red, varias veces nos permitimos sugerirle al hijo de Franco que, más allá de sus deseos y aspiraciones políticas a futuro, también recuerde que está al frente del Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este sentido, “estaría bueno” (como tanto les gusta decir a los chicos y chicas PRO), que Mauricio se arremangue y haga algo para mejorar la desastrosa situación en que se encuentran la salud, la educación, las viviendas y un largo etcétera de temas de la Ciudad que él gobierna.
Sin embargo, considerando la ignorancia supina y la ideología del personaje en cuestión, desear que Macri haga algo por la ciudad tiene sus riesgos. Porque pueden ocurrir cosas como la ayer, cuando el hijo de Franco vetó cuatro leyes fundamentales para la defensa de los Derechos Humanos, que habían sido aprobadas a fin de año por la Legislatura porteña.
Por eso, a la luz de este tipo de decisiones, los ciudadanos porteños nos sentimos en una encrucijada y no sabemos si no sería mejor que Macri siga con su jueguito presidencial y se olvide de la Ciudad.



