miércoles, noviembre 3

¿PROFUNDIZACIÓN?


Tras la multitudinaria movilización que despidió al ex Presidente Kirchner, y que acompañó a la actual presidenta en su hora más triste, comenzó a hacerse presente el debate acerca de cómo seguir tras la muerte del líder y con la urgente necesidad entre manos de resolver el asesinato de Mariano Ferreyra a manos de la patota de la Unión Ferroviaria.
Ante este panorama es que se hizo presente, con renovada fuerza, la palabra PROFUNDIZACIÓN, e incluso no faltaron los notables que llamaron a la constitución de un nuevo entramado político, al cual alguno de ellos hasta aventuró el posible título de Cristinismo.
Sólo el tiempo podrá darnos alguna respuesta sobre tanto interrogante, sin embargo en los albores de este proceso, en cierto modo nuevo e incierto que despunta, los primeros gestos con un importante protagonismo de la vieja política, no han sido demasiado alentadores y parecieran debilitar desde sus cimientos cualquier construcción esperanzadora.
Allí estaban, quitando sustento a esas probables columnas, Daniel Scioli y su demostración de fuerza bonaerense; De la Sota y Jaime, asistiendo al primer acto oficial de la presidenta tras la muerte de su compañero, posando para las fotos en el palco de invitados y hasta la lamentable intervención a la CTA por parte del ministro Tomada, sumando ruido a un luto que necesita de un silencio prudente.
El gobierno de los Kirchner, que ha sido el mejor de los últimos cincuenta años, mantiene sin embargo, una importante cantidad de asignaturas pendientes para mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo y a las que es urgente dar respuesta. Es por esto que sólo el tiempo dirá si la historia consolida esta etapa, como la de los primeros pasos hacia ese país más justo que todos queremos o si será al posible Cristinismo a quien le tocará avanzar un buen trecho más hacia esos objetivos. Por lo pronto, podemos decir que la masiva movilización hacia la Plaza de Mayo ha demostrado que hay voluntad y vocación de protagonismo para avanzar.

4 comentarios:

horacio dijo...

Que queres que opine, si le buscas el pelo a la leche, para ustedes siempre es lo mismo, ven el arbol pero no ven el bosque, lastima que no perciban el momento historico que estamos viviendo, aprendan de esas multitudes que fueron a la plaza,que no todos eran Kirchneristas, tengan la humildad y la honestidad de reconocer lo que nunca vieron y no supieon hacer.

Fernando dijo...

Opino parecido a Horacio. Me parece que es un momento para unir fuerzas, y seguramente aparecerán oportunistas. No me parece momento para medir el pedigree de nadie, se lo haga desde la izquierda o se lo haga desde el gobierno. Los que apoyamos todo lo bueno que hizo este gobierno no tenemos porqué olvidarnos de los cuestionamientos que tengamos, pero en cierta medida la principal garantía para que los "De la Sota" (por usar el ejemplo de tu nota) no ganen espacio es que estemos todos juntos en el mismo lugar.
Tal vez nos una el espanto, pero viendo como gestiona la derecha los destinos de la Ciudad, no me podés negar que el espanto es inmenso.

Juanjo dijo...

De poco sirve que estemos todos juntos en el mismo lugar cuando el líder al que se apoya siempre elije llamar primero a toda esa runfla que tanto asco nos da.

Tux dijo...

No hay que tropezar dos veces con la misma piedra. En el 2007 el oficialismo se jugó la cabeza annte el fraude evidente de De la Sota y terminó asumiendo todos los costos políticos de esa acción.

Un año más tarde Schiaretti paseaba en los tractores de los ruralistas y decía que jamás volvería a un partido dominado por "elementos stalinistas". hace un año festejaba su propia derrota electoral diciendo que el "90% de los cordobeses habían votado en contra del autoritarismo de Néstor Kirchner".

Si esto es verle el pedigre a alguien o ponerse en purista me parece una exageración, pero en un punto no es tan importante porque al fin y al cabo la que compra este paquete es Cristina y que se traga el sapo es el kirchnerismo cordobés.